Ray Musgo

Comenzamos con este post un ciclo de entrevistas a las 3 pymes ganadoras de los Premios Ecoemprendedores BioCultura celebrados en la pasada edición de BioCutura Madrid (noviembre 2016), certamen que contó con la colaboración e implicación de nuestra asociación empresarial. Las 3 pymes ganadoras, además de ser entrevistadas y difundidas, pasan a ser nuevas socias de ECOVE. Le damos la bienvenida a Ray Musgo, joven empresa zaragozana con la que empezamos el ciclo. 

A continuación se ofrece una traslación al lenguaje escrito del encuentro celebrado entre Luis Morales, presidente de ECOVE, y Lorena Gasco, CEO de Ray Musgo:  

¡Buenos días Lorena, y enhorabuena de nuevo por el 2º Premio Ecoemprendedores que has recibido en BioCultura con tu empresa de calzado ecológico RAY MUSGO! Te doy personalmente la bienvenida a la Asociación de Empresas de la Economía Verde (ECOVE), esperamos que os sintáis como en casa y que nuestra labor de lobby, en el buen sentido del término, a favor de una economía más verde y baja en carbono, contribuya a vuestra consolidación y crecimiento.

En Ray Musgo conjugáis salud, diseño, comodidad y sostenibilidad, y habéis demostrado que el confort puede ir perfectamente de la mano de un diseño vanguardista y elegante, alimentado a su vez de materiales respetuosos con el medio ambiente. Parece fácil, pero seguro que no lo es. ¿Cómo lo lográis?

Efectivamente, no es fácil. Exige un esfuerzo extra y una forma de trabajar diametralmente opuesta a la que se emplea en la “fast fashion”. En ella, el grueso del trabajo consiste en captar tendencias y plasmarlas rápidamente en diseños (que en un par de meses dejarán de estar de moda). Sobre esas propuestas tan efímeras, se eligen materiales según criterios meramente estéticos y (sobre todo) económicos, y se pone en marcha la maquinaria de fabricación insostenible que, por desgracia, ha prosperado tanto en las últimas décadas.

En Ray Musgo lo hacemos de forma contraria. Nuestro primer paso, en el que invertimos mucho tiempo (años incluso), es buscar y probar materiales alternativos. Pieles, pisos, forros, plantillas, etc. que proporcionen una gran comodidad y durabilidad, pero que además cumplan con estrictos criterios ambientales y del cuidado de la salud.

Tras esta prolongada etapa, y con una oferta más reducida de materiales, pasamos a la fase de diseño de los zapatos. Aquí nuestros criterios también difieren, ya que priorizamos la comodidad y la durabilidad. No sólo del zapato, sino de su diseño. Es decir, elaboramos zapatos que gusten hoy, pero también mañana y, por qué no, dentro de 10 años. No seguimos “tendencias”, ya que no estamos interesados en productos que, sólo por una cuestión tan “banal” como su estética, queden obsoletos pasados unos meses.

Es, por tanto, una forma más laboriosa, más exigente y más compleja de elaborar un zapato, pero que nosotros llevamos a cabo con gusto y con el convencimiento de ser la forma correcta de hacerlo. Y, por suerte, los resultados en forma de clientas satisfechas nos dan la razón y nos animan a seguir por este camino, jeje. 

Recuerdo que cuando el Jurado estábamos deliberando, destacamos de tu proyecto la eco-innovación que hacéis en los materiales y en el packaging. ¿Puedes detallarnos algo más sobre esto, para nuestros lector@s?

Por supuesto. Por un lado, como comentaba, en Ray Musgo utilizamos materiales de altísima calidad, y que implican un impacto ambiental mucho más bajo que los que se emplean tradicionalmente, al mismo tiempo que evitan afecciones cutáneas y problemas de salud.

Por ejemplo, utilizamos pieles nacionales curtidas con extractos vegetales (mimosa, castaño, etc.) en lugar de utilizar sales de cromo. Ese es el proceso habitual, un proceso muy contaminante que además deja metales pesados muy perjudiciales para la salud, causantes de graves problemas en la piel (alergia, dermatitis). Nuestras pieles no contienen metales pesados, por lo que evitamos esos problemas y conseguimos una mejor transpirabilidad.

Empleamos forros de microfibra ecológica, hebillas y cremalleras libres de níquel, plantas de montaje y plantillas extraíbles naturales y biodegradables (compuestas únicamente por fibras de algodón, maíz y kenaf), tacones de madera reciclada, etc.

Estamos muy orgullosos y contentos con las suelas de nuestros zapatos, ya que las elaboramos con un innovador material denominado EcoTPU. Somos pioneros en nuestro país en la incorporación de este compuesto que se desarrolla utilizando únicamente energías renovables y que incorpora un 60% de aceite vegetal reciclado. Un material sostenible y con unas excepcionales propiedades de agarre, durabilidad y flexibilidad, por lo que no dudamos en incorporarlo a nuestra lista de materiales alternativos.

Respecto al packaging, lo cierto es que somos muy contrarios al empleo de bolsas de plástico, por lo que desde el primer momento las descartamos. Pero queríamos ir más allá y evitar el uso de bolsas de cualquier tipo, si no eran imprescindibles. Mejor que reciclar nuestros residuos es no llegar a generarlos, por lo que desarrollamos una innovadora caja para nuestros zapatos que, con un par de pliegues, permite al cliente transportarla cómodamente gracias a sus asas. Estas asas se pueden volver a plegar para apilar las cajas adecuadamente, lo que hace de nuestro packaging un elemento versátil y útil, y que además hace innecesarias las bolsas.

Apostáis por un modelo de kmO, y aglutináis el 70% de vuestros procesos en Zaragoza. Se trata de una dinámica emergente, que cada vez están siguiendo muchas nuevas iniciativas empresariales. En un mundo globalizado, ¿cuáles son las claves empresariales por las que esta estrategia de relocalización os permite competir con las grandes firmas y organizaciones?

En primer lugar, decidimos aplicar este modelo de negocio “localizado” por principios. Es incoherente que una firma de moda sostenible externalice su fabricación en países situados a miles de kilómetros. No sólo por cuestiones ambientales obvias (contaminación asociada al transporte), sino por las cuestiones sociales que, desgraciadamente, todos conocemos.

Por otro lado, tampoco nos parece coherente cuando la gente se queja de la situación actual en la que se encuentra nuestro país, pero al mismo tiempo consume en un 99% productos que han sido elaborados en otros continentes. No decimos que esto sea malo en sí mismo, pero sí que podríamos hacernos esta pregunta: “¿Qué pasaría si el 99% de mis compras comprendieran productos fabricados en mi país?”. Esto sin duda haría reflotar muchas de las industrias que han desaparecido o se encuentran en una situación muy precaria, y la del calzado no es una excepción. En 40 años prácticamente han desaparecido el 90% de los puestos de trabajo asociados al calzado en Zaragoza, y nos guste o no, buena parte de culpa lo tiene el consumidor que ha dejado de comprar producto nacional. Nos gusta pensar que estamos contribuyendo a revertir esta situación.

Pero es que, aunque las firmas no tengan criterios ambientales o sociales, el modelo local también reporta beneficios y ventajas “empresariales” que les pueden animar a implantarlo.

Por un lado, permite un mayor control de todas las fases productivas. Si existe cualquier incidencia, o es necesario tomar alguna decisión, en Ray Musgo estamos a 5 minutos de resolverla “in situ”. Con fábricas o proveedores asiáticos, por ejemplo, esto es inviable y acarrea serios problemas, retrasos y sobrecostes.

La empresa gana en flexibilidad, se acortan plazos, se minimizan costes logísticos, la comunicación entre los agentes implicados es mucho más fluida… y personal. Puede parecer que no es algo relevante para el funcionamiento de la empresa, pero para nosotros es fundamental establecer vínculos personales con todas las personas que hacen posible nuestros zapatos, ponerles cara, conocer su trabajo y sus instalaciones, hablar con ellos en persona, etc. Sin duda, un trato personal implica beneficios empresariales, y es algo a lo que muchos empresarios no dan el valor que, creemos, requiere.

¿Cómo es vuestro equipo de colaboradores? Imagino que vuestra apuesta por la producción local y el modelo de kmO os habrán hecho articular una nutrida red de colaboradores y artesanos locales. 

Efectivamente, como veníamos comentando tenemos la suerte de contar con un equipo de colaboradores del que estamos más que orgullosos. Y que en muchos casos dejan de ser meramente colaboradores y pasan a ser ya amigos.

Esta red es, además, mucho más extensa de lo que la gente suele pensar. Y es que hay muchas manos detrás de un solo par de zapatos. Manos expertas y especializadas en elaborar partes muy específicas del proceso: Hormas, pisos, suelas, tacones, plantillas, timbrados, plantas de montaje, fornituras, forros, pieles, cordones, etc. son elaborados por separado y ensamblados de forma artesanal en fábrica. Allí no son pocas las manos que se encargan de cortar, guarnecer, aparar, acabar, etc.

Manos expertas cuyo trabajo es extremadamente valorado fuera de nuestras fronteras, y es que el calzado “made in Spain” es el que goza de mejor reputación en Europa. Por suerte, poco a poco estamos consiguiendo que también el consumidor nacional lo valore como se merece.

Habéis demostrado una rápida consolidación. Nos comentasteis en la Feria BioCultura que vais a incorporar a un dependiente/a, a un diseñador/a, y a nuevos agentes comerciales para poder expandiros por el resto del territorio nacional. Y a nivel internacional, ¿qué planes de expansión tenéis?

Sí, ciertamente nos hemos consolidado en un plazo más corto del que habíamos previsto, por lo que ya estamos iniciando nuestra expansión nacional e internacional.

En nuestro país, comenzamos la comercialización de Ray Musgo en la zona norte, contando ya con puntos de venta en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña. En estos momentos estamos planificando la expansión al resto del territorio nacional.

En cuanto a la internacionalización de Ray Musgo, realmente iniciamos el proceso desde el momento cero. Ya desde la fase de proyecto, antes de formalizar la empresa, tuvimos claro que Europa era el mercado idóneo para nuestro producto. El europeo es un cliente con una alta conciencia ambiental, con alto poder adquisitivo, y con unas necesidades en lo referente al calzado que nuestros zapatos cubren (tallas grandes, hormas más amplias, plantillas extraíbles, etc.).

Hemos comenzado el acceso al mercado europeo a través de Benelux y Alemania, pero somos muy optimistas en cuanto a nuestro potencial de crecimiento porque existen muchos otros países potencialmente accesibles (Noruega, Reino Unido, Francia…).

La conciencia medioambiental de los españoles, sin embargo, es aún baja en relación a la que tienen las poblaciones de los países de nuestro entorno. Esto es una dificultad añadida para las empresas que ofrecéis productos o servicios ecológicos, y una de las tareas de ECOVE es visibilizar estas alternativas, a la vez que concienciar a los consumidores para que haya una demanda de productos y servicios ecológicos. ¿Qué medidas políticas echáis en falta o creéis que serían necesarias implementar en España para “despejar” el camino de las alternativas ecológicas?

Tienes razón, por eso las firmas tenemos que “convencer” al cliente español con otros argumentos al margen del beneficio ambiental de adquirir un producto sostenible.

En nuestro caso, tenemos clientas que compran Ray Musgo porque tienen alergia al cromo, o porque no encontraban un calzado tan cómodo, o porque necesitan incorporar sus plantillas ortopédicas, o porque le gustan los diseños, claro. Esta es, a nuestro entender, nuestra baza. Y es que no hacemos sólo calzado ecológico, hacemos calzado ecológico, calzado cómodo, calzado saludable y calzado de diseño.

En España (desafortunadamente) las empresas del sector ecológico no pueden subsistir únicamente gracias a los clientes que demandan producto ecológico, sino que tienen que tener otras “armas” para acceder a otros segmentos del mercado.

En cuanto a las medidas que se podrían llevar a cabo para alumbrar este camino hacia la sostenibilidad, existen muchos frentes desde los que se puede mejorar (y mucho) pero está claro que las decisiones políticas tienen una enorme incidencia. Desde el apoyo a los emprendedores y empresarios “sostenibles”, pasando por un endurecimiento de la normativa medioambiental (que empuje a muchas empresas a pasarse al lado “verde”), impulsar sectores deprimidos como el textil o el del calzado, etc.

Pero, también desde el otro lado de la industria, es decir, desde el consumidor, se puede hacer mucho. Y es que si lo que se promociona es el consumismo extremo, la “fast fashion” y el “todo vale”, se están creando consumidores sin criterio que seguirán manteniendo la economía de la insostenibilidad que estamos padeciendo. Se debería formar e informar a la población mediante campañas, haciendo especial hincapié en los más jóvenes, exigir un correcto etiquetado de los productos, fomentar ferias y espacios donde las firmas sostenibles puedan mostrar al público los beneficios de sus productos, etc. Hay muchas maneras de promover consumidores “responsables”, consumidores “críticos” que serán realmente los agentes del cambio, los que terminarán por re-instaurar la economía sostenible. 

Y a nivel autonómico, ¿encontráis la suficiente sensibilidad por parte del Gobierno de Aragón? ¿Qué podríamos hacer desde ECOVE para ayudaros en este ámbito?

Afortunadamente, en Aragón tenemos bastante suerte en ese sentido. Y es que si bien no es una comunidad con una gran vocación emprendedora, lo compensamos con un surtido abanico de iniciativas e instituciones para apoyarnos. En nuestro caso, y teniendo en cuenta que nuestra fase de “emprendimiento” ha sido relativamente corta, hemos obtenido ayuda y asesoramiento de Zaragoza Activa (Semillero de Ideas – Vivero de Empresas), AJE (Asociación de Jóvenes Empresarios de Aragón), AREX (Aragón Exterior), CEZ (Confederación de Empresarios de Zaragoza), Youth Business Spain, CEOE (Confederación de Empresarios de Aragón) y otros tantos.

Una suerte, la verdad, así que no tenemos queja al respecto. Por supuesto, nos gustaría que se apoyara todavía más al emprendedor y al pequeño empresario, al sector del calzado y al sector ambiental. Impulsar ferias y eventos especializados en producto y servicio ecológico, como se viene haciendo en otras comunidades, sería tal vez el punto sobre el que se podría incidir más. 

¡Muchas gracias por tu tiempo, Lorena! Ha sido un placer conversar de nuevo después de aquella ceremonia de premiación en BioCultura. Te reitero la bienvenida a la asociación empresarial, que te recuerdo ha nacido para hacer labor de comunicación e incidencia empresarial y política a favor de una economía más verde, baja en carbono y sostenible. ¡De modo que aquí estamos para ayudarte! 😉

¡Gracias a vosotr@s! Ha sido un placer celebrar este encuentro, y nos alegramos mucho de que Ray Musgo pase a formar parte de la asociación y podamos contribuir con nuestro granito de arena a la transición a una economía más verde, baja en carbono y equitativa. 


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